Qué gran general era tu Padre
En una larga misiva, Miria Contreras, la Payita, le relata a la hija de Salvador Allende lo ocurrido en Chile tras el golpe militar. La cruenta narración entrega un listado de hechos que, sin duda, reflejan el clima de vilencia que se vivía en el país y la cercanía que había entre ambas mujeres. En una parte de la carta, la Payita le dice: "Qué gran general era tu padre. Si hubieses oído cómo daba las órdenes y con que tranquilidad y valentía hacía frente a los acontecimientos. Todos estábamos admirados. Él dirigió toda la operación bazooka y cuando le voló la parte superior al tanque fue su mejor momento".
(FUENTE: THE CLINIC)
(RESUMEN)
Querida Tati (1):
Han pasado ya dos meses desde aquel terrorífico día, pero para mí han sido como años. No sé si estás enterada de la muerte de mi hijo Enrique (2). A él junto con Bruno (3) y los otros compañeros del GAP que venían conmigo desde Cañaveral a La Moneda me los tomaron prisioneros en la Intendencia, y a pesar de todos los esfuerzos que hicimos para que los libertaran, fue imposible, pues ya en esos momentos Mendoza (4) se había apropiado de la radio y tomaba el mando de Carabineros.
Todavía no me explico cómo fue que me dejaron correr hacia el garage para llamar pidiendo ayuda. Cuando corrí a la puerta de calle Moneda venía llegando el edecán Grez (5), a quien le pedí que me acompañara a la Intendencia, pero no quiso hacerlo (Hoy está de edecán de Merino). Tampoco pudo hacer nada el general Sepúlveda (6) y tu padre le pidió al Gral. Urrutia (7) que fuera personalmente a tratar de sacarlos, pero fue imposible.
Días después supe que desde ahí los habían trasladado al garage del subterráneo de la Plaza de la Constitución para trasladarlos después al Estadio Chile. En una de las casas en que me alojaron durante el primer mes, supe por uno de los vecinos, un médico que también estuvo detenido allí -el pobre estaba bastante mal, casi trastornado por todo lo que le había tocado ver allí-, que las torturas y brutalidades que le hicieron a un grupo del GAP ahí presente eran algo horrendo. Isabel (8) me escribió contándome que Enriquito había muerto peleando (tenía 3 balazos), pues algunos habían podido arrancarse de la Intendencia. Ojalá que así haya sido, pero casi estoy cierta de que lo mataron en el Estadio junto con los demás. A Max (9) yo lo había dejado en Tomás Moro para que ayudara en la defensa allí. Menos mal que Rubén lo vio cuando ya todos se iban y lo alcanzó a sacar.
Algunos amigos lo estuvieron escondiendo durante más de un mes, hasta que un tío lo metió a la Embajada Francesa, donde está esperando el salvoconducto para salir. Yo creí que eso resultaría luego, pero parece que han puesto muchos inconvenientes. Isabel no quiere de ninguna manera irse, dice que su obligación es quedarse aquí. Les han allanado el departamento varias veces y les robaron todo. Hacían grandes bultos y les ponían el título de "Allende", para explicar a los vecinos que eran armas que sacaban de allí.
Esta semana salieron como 600 detenidos del Estadio Nacional y fueron trasladados a la Oficina Salitrera Chacabuco (110 kilómetros al interior de Antofagasta).
Cada día aparece una lista en los diarios de 5 a 10 extremistas a quienes se les aplicó la ley de la fuga. Los allanamientos han sido monstruosos, especialmente porque el objetivo que persiguen es amedrentar a la gente para que no nos ayude.
A la gente que me alojó, salvo a tres, no los había visto nunca en mi vida, pero la persona que me conectó era masón, de la misma logia de tu padre, y por cariño y respeto a él se hizo cargo de mí llevándome todas las noches a un lugar distinto para que no me ubicaran.
Al fin, cuando ya no teníamos donde hacerlo, empezó a tratar de conseguirme una embajada. Menos mal que Isabel pudo hacer el contacto, de modo que ya debes imaginarte dónde estoy. La idea es que nadie me ubique, así que no me dejan ni asomar la nariz.
Estaba muy metida, pues no sólo tenía su JAP, de modo que los comunistas la escondieron, pero la allanaron varias veces. Además, la muerte de Enriquito terminó con su resistencia. Tú sabes que quería a mis hijos igual como a los propios. .
Toda esta explicación como prólogo es para que conozcas mi estado de ánimo. Trato de seguir adelante y sacar fuerzas de mi flaqueza. Es difícil, pero lo conseguiré. El sábado de tu cumpleaños, tu padre se reunió al almuerzo con el Gral. Prats (17) y Flores (18) hasta las 8 PM. y me hizo citar para el domingo a las 10:30 al PC, y a las 12 del día a Pinochet y a Urbina (19) ( me hizo pedirles que fueran de civil) en Tomás Moro. La noche del sábado hizo ir a Bartulín (20) a buscar un documento a casa de Adonis Sepúlveda (21) con el resultado de las reuniones que desde el jueves tenía la U.P. con el objeto de votar por
1.- Acuerdo con la DC (Publicación Proyecto Hamilton (22) de inmediato)
2.- Plebiscito
2.- Un Gobierno de Seguridad y Defensa Nacional.
En caso de no ponerse de acuerdo de inmediato en cuál de estas líneas seguir, el Presidente solicitó que le dejasen a él decidir. En la carta de Adonis él explicaba a tu padre que después de varias reuniones no habían llegado a ningún acuerdo entre los Partidos y que tampoco estaban de acuerdo en que el Presidente decidiera.
El lunes 10, a mediodía, el PC me entregó una carta (según supe por Víctor (23) se trataba de una solución respecto al punto plebiscito, para, en vez de ello, acortar el plazo presidencial a 4 años) traída por Rodrigo Rojas (24), quien me hizo el comentario de que ahí estaba la solución a todos nuestros problemas y que se la entregara de inmediato a tu padre. No supe si lo había aceptado o no, pero cuando se retiró de La Moneda cerca de las 10 P.M. iba tranquilo y de buen humor y tenía citados en T. Moro al Perro (25) y a Garcés (26), pues pensaba hacer una intervención al día siguiente.
Poco después de que él se había retirado me llamó Ariel Fontana (27) para explicarme que había proyecto para esa noche de un gran atentado y que necesitaba hablar con el Presidente. Como se encontraban allí Joignant (28), Máximo (29) y el Coco (30), lo hice venir a La Moneda, aunque después tuvieron que ir a verlo a T. Moro, pues necesitaban su consentimiento para partir de inmediato fuera de Santiago, ya que se trataba de la voladura del puente de FFCC que traslada el mineral de El Teniente. Estaban allí conmigo Víctor, Jorquera (31), Uranga (32) y Maxito. Nos ofrecimos para quedarnos en espera de noticias suyas. Como a las 12 empezaron las llamadas por teléfono avisando que habían movilizaciones de tropas desde Los Andes. Llamé a Flores a su casa para que él me confirmara antes de avisarle a tu padre. Le pedí que llamara a Pinochet si era necesario. Me dijo que iba a llamar a otras personas y que yo llamara al subsecretario de Guerra, Valenzuela (33), ya que lo conocía. Estaba durmiendo, pero le expliqué lo que pasaba y le pedí que averiguara.
Me llamó una media hora después comunicando que había hablado con el Coronel Ibáñez (34) (el que estuvo en Rancagua), quien estaba de turno en el Estado Mayor, confirmando que era cierto, pero que no se trataba del Regimiento entero, sino solamente de dos compañías que venían a reforzar la guarnición de Santiago, porque ese día (martes 11) sería un día "crudo". Al preguntársele qué significaba la palabra "crudo", explicó que ese día se sabría sobre la acusación de Altamirano (35) y Garretón (36) y los trabajadores podían tratar de tomarse caminos, fábricas. Llamé por citófono de inmediato al Presidente, agregándole además la noticia de la orden de acuartelamiento general hasta las 6 A.M. El Presidente solicitó el número telefónico del Gral. Brady (37) y habló personalmente con él, quien le dio toda clase de seguridad.
Tu padre volvió a llamarnos por citófono y nos dio la orden de irnos a descansar, quedando Uranga en La Moneda para recibir noticias de Ariel. Eran las 2:30 de la madrugada del martes. A las 5 me avisó por teléfono Uranga que la operación de los terroristas P y L. habían sido postergada (evidente su contacto con las FFAA., ya que el golpe sería ese mismo día). A las 7:45 nos avisaron desde T. Moro que la Marina se había sublevado, que el Presidente partía a La Moneda. Yo traté de hablar por teléfono a tu casa para pedirle a Luis que no te dejara ir a La Moneda, pues tu padre así me lo había pedido.
Lo mismo tu madre y tus hermanas. No quería sacrificarlas y esto fue lo único que siempre me pidió. Pero no pude comunicarme ni tampoco con Víctor, en quien pensé para que les avisara y los ayudara.
Mi apuro era llegar, según las órdenes, primero a Tomás M., para después llevar ayuda a La Moneda. Tu padre había partido ya a La Moneda y estaba Mariano (38) a cargo de T.M. Había orden de quedarse allí, pero yo les rogué que me dejaran llevar a Bruno y a un grupo para ir a ayudar. Partimos con bastante suerte, pues a la salida de allí nos encontramos un motorista Carabinero quien nos escoltó hasta Ahumada con Moneda y, al llegar a la esquina de la Intendencia, empezó lo espantoso que ya te conté. De la gente que allí había, tú conoces los nombres.
Después de Uds. se fue el resto de la Guardia de Palacio, a quien tu padre les obligó a dejar máscaras, cascos y por supuesto sus armas. De allí el gran "arsenal" que encontraron. Fuimos quedando pocos. Después se fueron los dos Tohá (39) con Briones (40) a entregarse al Ministerio (el único que goza de libertad en estos momentos es Briones.) Qué gran general era tu padre. Si hubieses oído cómo daba las órdenes y con que tranquilidad y valentía hacía frente a los acontecimientos. Todos estábamos admirados.
Él dirigió toda la operación bazooka y cuando le voló la parte superior al tanque fue su mejor momento. Después del bombardeo aéreo, el Perrito se suicidó. Llamó por teléfono a T. Moro para saber de tu madre y de ustedes. Ese fue el único momento que vi en su cara una muestra de dolor, cuando le contestaron que también había sido bombardeado. No sé quien sería el que contestó. Después se fue al 2do piso y desde la oficina nuestra y de Jorquera descargó su metralleta hasta que le dio puntada. Nosotros, con Máximo y Bartulín, tratábamos de sacarlo de allí, pues la balacera era espantosa y lo único que queríamos era conservarlo.
Corrí todo el tiempo detrás de él. Cuando ustedes salieron y no llegaba el jeep a buscarlas, tu padre volvió a llamar a Badiola(41) diciéndole que a causa de la enorme balacera que había afuera ustedes podían ser heridas y que se pusiera los pantalones aunque fuera una vez en su vida y lo apurara. Al terminar la conversación con él, tu papá volvió a tomar el citófono para llamar a T.M., pero había quedado interceptado con el del Estado Mayor y oímos claramente a Baeza (42) diciendo: "tenemos que matarlos como hormigas, que no quede ni rastro de ninguno de ellos, en especial de Allende". Al salir al Patio de Invierno tu padre les pidió a los generales de Carabineros que se retiraran, lo mismo que a la Escolta de Carabineros y de Investigaciones.
Mientras esperábamos el bombardeo aéreo seguían los tanques disparando, el ruido era espantoso. Tu padre no creyó nunca que se atreverían a bombardear La Moneda. Estaba convencido de que por mucho odio que existiera, las Fuerzas Armadas no se atreverían a tocarla y destruirla, por el símbolo que ello significaba. Flores le solicitó que lo dejara ir a parlamentar con los milicos, junto con Vergara (43) y Puccio (44). Tu padre les contestó que fueran sin darle mayor importancia, creyendo, yo pienso, que así podía salvarse Osvaldo.
Trataron de salir, pero no pudieron. Entonces volvió Daniel V. (45) y le pidió a tu padre que le dijera claramente qué les iban a proponer ellos a los militares, si no él no salía de allí. Tu padre les pidió que le trajeran por escrito una serie de condiciones que él les enumeró: seguridad para la continuidad de los Sindicatos de los Trabajadores, ninguna represión contra la izquierda, completo respeto a todas las conquistas de los Trabajadores, etc. Les ratificó que se lo trajeran por escrito y aceptado por las FFAA, pero que ellos no fueran a firmar nada, pues él debía revisarlo. Este grupo ya no volvió más.
Como el incendio seguía avanzando e iba a seguir el bombardeo aéreo, tu padre pensó pedir 5 minutos más de tregua con el fin de ver la posibilidad de cruzar al garage y pasar al Min. Obras Públicas, pues desde allí había más visibilidad para seguir peleando. Coco y J. Barrios (46) le dijeron que él ya no podía seguir pidiendo minutos de tregua, pero él, riéndose, les dijo que sabía lo que hacía, pues en 5 minutos podían pasar muchas cosas. Esto no se hizo, pues disparaban por todos lados y era muy peligroso. Después nos fuimos al comedor y allí, de guata en el suelo, tratamos de comunicarnos con los compañeros que estaban al frente y mirar hacia el Min. de Defensa, pero empezaron a largarnos bombas que nos obligaron a salir de allí y buscar las máscaras.
Recuerdo que en esos instantes los médicos trajeron a la enfermera totalmente asfixiada y tu padre se sacó su máscara de inmediato para que se recobrara. Juan Seoane contestó el último citófono del Estado Mayor, donde avisaban que seguiría el bombardeo, para que antes de que entraran las tropas nos rindiéramos. Tu padre nos reunió a todos en el pasillo al lado del salón Toesca en los mismos momentos en que subía Cacho avisando que ya estaban las tropas en la puerta de Morandé, y nos dijo que antes de rendirnos quería que juntos le rindiéramos homenaje a Augusto Olivares, primer mártir de la revolución.
Cacho partió adelante con un trapo blanco, pero en la mitad de la escalera lo vi arrojarlo al suelo con furia no sé qué le gritaron desde abajo en esos instantes. Yo volví al pasillo donde había quedado tu padre y sentí los disparos de metralleta que venían desde el living, hacia donde corrí.
Allí estaba Máximo, quien me hizo salir y me llevó escaleras abajo hacia la salida. Yo creo que él volvió a pesar de que ya todo había terminado, pero en la puerta nos dieron tantos culatazos ( en esos momentos cuando me registraban no recuerdo haber visto ningún oficial; creo que el general Palacios (49) entró mucho después). En la calle nos hicieron ponernos contra la pared, manos en la nuca; pensé que allí nos fusilarían a todos. Recuerdo haber estado al lado de Enrique Huerta (50), quien no podía dominarse y sollozaba como un niño por la muerte de tu padre. Nos volvieron a revisar enteros. Coco, en esos momentos, me daba ánimos para que los dejara hacer, pues ya le parecía que me iban a meter una bala. En esos momentos empezaron de nuevo los aviones con sus metralletas, por lo que los milicos nos hicieron poner de cara al suelo en medio de la calle.
Como los compañeros trataban de protegerme con sus cuerpos, un cabo que estaba a cargo nuestro se condolió y me hizo ponerme pegada a la muralla tendida en el suelo. Con cada descarga de los aviones pensaba que había llegado nuestro último segundo. En un momento que se descuidaron levanté la cabeza y vi la Intendencia envuelta en llamas. Cómo explicarte mi angustia de esos momentos; pensaba que allí podían estar encerrados Enriquito, Bruno y compañeros. De repente siento que me tocan con un zapato y me dicen: Paya, ¿qué estás haciendo aquí? Miro y veo a Jaime P (51). En esos momentos venía llegando una ambulancia que venía a buscar unos heridos. Me dijo que me hiciera la muerta y pidió al enfermero que me llevara.
En eso se acercó un milico y preguntó qué tenía, pero ya me habían metido dentro como un saco de papas. Pensé salirme antes de llegar, pero era tal la balacera que estos se fueron como rediablos y casi no me di cuenta cuándo llegamos. Allí tuve la suerte de encontrar los pocos médicos de izquierda juntos quienes me ayudaron y me prestaron ropa y me llevaron a un lugar donde estuve hasta el tercer día (52).
Isabel no es mucho lo que pudo salvar tampoco. Estoy tratando de sacar algún provecho, pues afuera los compañeros necesitan mucho dinero para empezar a prepararse.
Algo hemos conseguido, pero la gente está re dura y cuesta. Uds. ya deben saber que los precios se fueron a las nubes y, por supuesto, con ello se acabaron las colas, pues nadie puede comprar. Arsenio (54) y Enrique Paris (55) están muertos. Jaime Barrios estaba al principio en el Estadio, pero después no se encontró más y se cree lo peor. Hay tantos compañeros que no hemos podido ubicar. De Klein (56) y Claudio Jimeno (57) tampoco hemos podido averiguar. Tantos muertos y tantos presos. Hoy las noticias sólo hablan del atentado frustrado al Regimiento Tucapel de Temuco por más o menos 15 compañeros, de los que 7 resultaron muertos, 2 presos y al resto los busca todo el ejército.-
No sabemos nada de ellos. Los helicópteros siguen volando sobre nosotros. Tu madre tiene locos a la Junta y fascistas en general con sus giras mundiales en busca de solidaridad. No hay día que no salga una foto y un artículo respecto a ella. Para qué te cuento lo que le inventan, pero la verdad es que los saca de quicio. Vayan para ella nuestros más sinceros agradecimientos y felicitaciones por su trabajo, lo mismo para ustedes todos. Imagínate que los Tribunales Militares empezarán a funcionar en el edificio nuevo del Clarín, lo expropiaron; no sé que hicieron con toda la maquinaria nueva que Víctor había allí instalado y lo ridículo es que la construcción del edificio además estaba especial para ello. No quieren aprovechar nada de lo hecho por tu padre.
Bueno, vienen a buscar la carta. Montones de cariños para todos.
Dile a Luis que nos avise del nacimiento del niño
NOTAS PIE DE PAGINA Y DOCUMENTO COMPLETO
El 11 es una cifra Maldita, pecaminosa e incompleta, que está entre el 10 (perspectiva humana) y el 12 (perspectiva cósmica). Los Apóstoles quedaron reducidos a 11 después de la traición de Judas.
Desde que este país pasó a llamarse Chile, tuvo por primera vez, en toda su historia la oportunidad de hacer algo grande, noble y hermoso por todas las generaciones postergadas y maltratadas, que murieron sin poder ver una mañana distinta, bajo los gobiernos esclavistas a que fueron sometidas.
Desafortunadamente, el egoísmo, motor de la historia, pudo más. La avaricia, espina dorsal de la humanidad, pudo más.
Y entre deficiencias, desacuerdos y felonías al por mayor. La venganza de los patrones no se hizo esperar. Tres años haciéndoles perder ganancias, tres años tratándolos de tú y no de amos, fueron suficiente motivo como para que todo el rencor acumulado que tuvieron, lo depositaran en sus perros entrenados.
El machete empresarial se volvió corvo militar.
De cuerpo mataron a miles, y de adentros millones…
Los que sobrevivieron, se han ido muriendo, unos, poco a poco, otros, por mano propia.
Dentro de algunos años, habrán muerto los últimos sobrevivientes.
Menester es decirles que cuenten sus memorias, que anoten sus historias. Los ricos no olvidarán su gran momento, aquel 11, siempre que tratemos de lograr una vida mejor, lo invocarán.
Ya se han marchitado las hojas de los corvos de talantes mortuorios, esperando el momento preciso para florecer entre los soñadores.
El olor de los neumáticos quemándose es la vaho atrasado que va horadando una vez más, una vez más la oquedad que conduce a las raíces primarias de nuestra historia.
Nos llenaron de dolores prematuros, de demencia precoz abundante en el semblante generacional que se esconde en la estupidez, la frivolidad y el olvido.
Recorrían las calles, las casas, las caras, buscando llenar sus bodegas de derrotados
Y sin embargo, sólo hoy, las multitudes lloran, gritan y envuelven sus puños en rabia de recuerdos recortados a puñaladas horrorosas que trajo el horror de los ricos sobre Chile.
Y hay tantos de aquellos que caminan por las alamedas indiferentes y no ven los charcos de sangre que aún destilan y tiritan nombres que ya nadie recuerda.
Hay de aquellos que nacieron en otro tiempo, que no supieron lo que era beber silencio, oscuridad, oscuridad, y alaridos desgarrados que atravesaban el cemento, los momentos…
¿Es cierto que mientras ellos gritaban, ustedes los ricos celebraban y brindaban?
Que callaron por años, que aún siguen callando. Primero por desprecio, después por conveniencia y por último por cobardía.
Ciertos Pueblos Originarios de América del Sur suturaban las lesiones de una forma muy especial. Unían los bordes de una herida y colocaban una hormiga o escarabajo para que los mordiera; cuando el insecto lo hacía, le retorcían el cuello rápidamente, y quedaban las mandíbulas rígidas al morir, las cabezas unían las partes abiertas y actuaban como increíbles puntos de sutura, luego el torrente sanguíneo deshacía los restos del insecto.
¿Pretenden de la misma manera curar las heridas de este Chile moreteado, mordido y herido?
Que el tronco de seres humanos que lucharon por un mundo mejor, quede cabeza abajo, escondidos, olvidados, menospreciados y asesinados, pretendiendo que nada ha pasado.
Imagino vuestro desencanto, ni todo el dinero del mundo puede borrar el Sacrificio de un Presidente Honesto. Lo han Intentado por años y años.
He imagino como deben odiar a aquellos que honran y siguen su ejemplo.
A pesar de todo, Salvador Allende y esos hombres anónimos que lucharon un día, se repiten una y otra vez en canciones, cuentos, poemas y versos que el mundo declama.
Para ustedes, los vencedores, sólo desprecio y vergüenza.
(RESUMEN)
Fue electo Presidente de Chile por el período 1970 - 1976, que no alcanzó a completar debido al Golpe de Estado de 1973. Su muerte ocurrió en el asalto al Palacio de la Moneda, durante el cual se suicidó.
Se postuló por primera vez a la presidencia de Chile en 1952, consiguiendo un magro 5.4%, lo que se debió en parte a la escisión de un sector del socialismo que apoyo a Carlos Ibáñez y a la proscripción del comunismo.
En 1958 se presentó nuevamente como candidato de la alianza socialista-comunista FRAP (Frente de Acción Popular), consiguiendo el 28.5% de los votos. Esta vez se atribuyó la derrota de Allende a la participación de un candidato populista, Antonio Zamorano, que le habría quitado votos de sectores populares.
Se postulo a la presidencia por tercera vez en el año 1964, nuevamente representando al FRAP. La elección devino en una competencia entre Allende y Frei. Por el temor que triunfara Allende, el electorado de derechas se volcó hacia Frei, en lugar de al radical Julio Durán, que era su candidato inicial .
Enfrentado a dos de los tres tercios de la política chilena, Allende fue derrotado por tercera vez con un 38.6% de los votos contra el 55.6% de Eduardo Frei.
La elección presidencial de 1970
No fue fácil para Allende conseguir la nominación como candidato de la Unidad Popular (nueva alianza socialista-comunista, más otros partidos menores). Pesaban sobre él sus tres derrotas y muchos dentro del partido no creían en su vía pacifica al socialismo. Pero logró imponerse por sobre los demás precandidatos, principalmente por su importante arrastre de votos y por el decisivo apoyo del Partido Comunista (que apoyaba a Allende más que su propio partido).
Pero tuvo que verse obligado a firmar un pacto de gobierno, según el cual si se triunfaba, la administración de Chile seria compartida entre Allende y los partidos de la UP, representado por un comité, que tenia un representante de cada colectividad. Esto implicaba una renuncia a sus facultades como presidente de la republica, pues él no podía actuar sin el apoyo del comité, y este funcionaba por unanimidad.
La campaña presidencial del año 1970 fue dura pero sin violencia. Las primeras encuestan daban por ganador por mayoría absoluta a Jorge Alessandri Rodríguez, el candidato de derecha. Pero su campaña se fue deteriorando, principalmente su avanzada edad. Se le acusó de senil y de sufrir la Enfermedad de Parkinson, y su propio comando decidió no hacer concentraciones masivas, con la excepción del cierre de campaña, para no mostrar la edad del candidato.
Como estaban seguros de la victoria de Alessandri, que se irritaron de sobremanera cuando el General Rene Schneider, en una entrevista a el Mercurio, se le pregunto por la actitud del ejército si ninguno de los dos candidatos obtenía mayoría absoluta. El general respondió que debía responder el congreso pleno, según lo establecido en la constitución y que el ejercito se apegaría totalmente a los postulados de la carta fundamental (esta sería la base de la doctrina Schneider). Los alejandristas se irritaron porque la tradición era que el que sacase mayoría relativa, seria elegido presidente.
El candidato de la Democracia Cristiana, Radomiro Tomic, tenía un pensamiento de corte orientado hacia la izquierda, lo que le enajenó de los votantes de centro derecha que en 1964 dieron la victoria a Frei.
Los Estados Unidos, entre tanto, no le dieron el apoyo decidido a ningún candidato anti-Allende, principalmente porque sus propias encuestas mostraban a Alessandri como triunfador. Aunque de cualquier manera le llegaron algunos fondos a Alessandri, por medio de la compañía ITT, que fueron unos 350.000 dólares, pero este financiamiento no fue como el que se le hizo durante la campaña de Frei ni existió asistencia electoral.
El 4 de septiembre se celebro la elección presidencial, en un clima de orden y tranquilidad, y pasada la medianoche se supo el resultado de los comicios: Allende: 36,6% Alessandri: 34,9% Tomic: 27,8%. La confianza de los alessandristas se convirtió en miedo a un gobierno socialista, mientras los allendistas e incluso varios democratacristianos salían a la calle a expresar su alegría.
En Washington, Nixon ordenó evitar que Allende asumiera la presidencia. La CIA organizo dos planes para detener la elección de Allende en el Congreso pleno (el Congreso debía dirimir entre las dos más altas mayorías el día 24 de octubre), los que serian conocidos como el Track One y el Track Two. El Track One consistía en que el congreso eligiese a Alessandri; éste renunciaría y se llamaría a nuevas elecciones en que la derecha apoyaría a Eduardo Frei. El plan es conocido también como «gambito Frei». El plan, sin embargo, no funcionó. La DC y la UP llegaron a un entendimiento tras el triunfo de Allende, y se reveló la existencia de un pacto secreto entre los dos candidatos (Tomic y Allende) en el que cada uno reconocía la victoria del otro si la diferencia era mayor a los 5.000 votos y la de Alessandri solo si este los superaba por más de 100.000 votos. Finalmente la DC exigió para su apoyo en el Congreso una estatuto de garantías constitucionales, que asegurarían que Allende no se saldría de la constitución.
El Track One naufragó. Quedaba el Track Two. Este consistía en crear un clima de inestabilidad política, para que las fuerzas armadas intervinieran y anularan la elección. Se encargó su ejecución al general Viaux, cuyo plan era secuestrar al Comandante en Jefe del Ejercito, General René Schneider, ocultarlo y provocar la situación de inestabilidad. El 22 de octubre se ejecutó el plan, pero, al intentar defenderse, el comandante en jefe fue baleado por sus asaltantes, quienes huyeron al instante. Su chofer lo llevó al hospital militar donde falleció el día 25 de octubre. Allende, ratificado un día antes como presidente de Chile por el congreso pleno, nombró como nuevo comandante en jefe al general Carlos Prats.
La UP, alarmada por los hechos, creó el GAP (grupo de amigos personales de Allende), especie de guardia personal para la protección personal del mandatario.
[escribe] El primer año de presidencia
El 3 de noviembre Allende asumió juro la presidencia. .
Junto al presidente juraron ese mismo día sus primeros ministros, que serian:
Interior: José Toha, PS (Partido Socialista)
Relaciones: Clodomiro Almeyda, PS
Economía: Pedro Vuskovic, independiente
Hacienda: Américo Zorrillas, PC (Partido Comunista)
Educación: Mario Astorga, PR (Partido Radical)
Justicia: Lisandro Ponce, API (Accion Popular Independiente)
Defensa: Alejandro Ríos, PR
Obras publicas: Pascual Barraza, PC
Agricultura: Jacques Chonchol, MAPU (Movimiento de accion popular unitario)
Tierras y colonización: Humberto Martones, PSD (Parido Socialdemocrata)
Trabajo: José Oyarce, PC
Salud publica: Oscar Jiménez, PSD
Minería: Orlado Canturrias, PR
Vivienda y urbanismo: Carlos Cortes, PS
Secretario general: Jaime Suárez, PS
De todos ellos la pieza maestra era Vuskovic, que llevaría a cabo el plan de transición del capitalismo al socialismo. El plan de la UP para llegar al “Socialismo a la chilena” consistía en los siguientes puntos:
Estatizacion de las area "claves" de la economia
Nacionalizacion de la mineria
Aceleracion de la reforma agraria
Congelar los precios de las mercancías
Aumentar los salarios de todos los trabajadores, pagándolos con emisión de Billetes.
La nacionalización del a minería se llevo a cabo en cambio con el apoyo unánime de todos los sectores de la sociedad, siendo aprobada su ley (N° 17.450 promulgada el 15 de julio) por unanimidad en el congreso pleno. A las empresas mineras se les pagaría indemnización, pero a ellas debían restársele las “utilidades excesivas” que habían tenido los últimos años producto de los bajos (a veces nulos) impuestos que pagaban. Por este sistema las empresas Anaconda y Kennecott no recibieron un solo peso.
Estas acciones le darían excusa al gobierno de Richard Nixon para promover un boicot contra el gobierno de Allende, mediante la negación de créditos externos la petición del embargue del cobre.
El 10 de septiembre a las 16 horas zarpa la escuadra, tal y como estaba previsto, ya que debe participar en las maniobras navales internacionales UNITAS. Mientras el Ejército se acuartela. La razón dada: el probable desafuero de Altamirano y Garretón el día 11. Este desafuero, según explicó Pinochet al Ministro de Defensa Orlando Letelier, podía causar disturbios, por lo que se hacía necesario el acuartelamiento.
En la madrugada del 11 de septiembre, la escuadra reaparece en Valparaíso y las fuerzas armadas toman la ciudad. El prefecto de Valparaíso, Luis Gutiérrez, realiza una llamada por el único teléfono que funciona en el puerto, el suyo (línea dejada libre a propósito por los golpistas), para avisar al subdirector de carabineros, general Jorge Urrutia, que la infantería de marina está en las calles y ha empezado a tomar posiciones de combate. Urrutia telefonea al presidente, que se encuentra en su residencia de Tomás Moro. Allende, calmado, pide ubicar a Pinochet y a Leigh, pero son inubicables.
A las 7.15 AM, Allende, en su Fiat 125, y el GAP se enfilan hacia la Moneda, llegan veinte minutos después.
Viste Allende una chaqueta de tweed y un pantalón marengo. Carga con un fusil AK-47 Kalashnikov y el GAP ingresa al palacio de gobierno dos ametralladoras y tres RPG-7, además de sus armas personales.
Paralelamente llega a esas hora Pinochet al comando de comunicaciones, un poco retrasado en la hora. Se organizan las redes de comunicaciones con las demás ramas de las Fuerzas Armadas, especialmente con Leigh, que se encuentra en la Academia de Guerra Aérea, y con Patricio Carvajal, que será el coordinador de todo el golpe.
Sepúlveda, director general de Carabineros llega a la Moneda, y le asegura que Carabineros le seguirá fiel al gobierno. Lo ignora, pero Carabineros esta ahora controlado por los generales Mendoza y Yovane.
La “Cadena Democrática”, formadas por las radios Minería y Agricultura, emite la primera proclama militar Allende debe hacer entrega inmediata de su cargo a la junta de gobierno, integrada por los jefes supremos de las fuerzas Armadas: Pinochet, Leigh, Merino y Mendoza (los dos últimos recién acaban de tomar las jefaturas supremas de sus ramas, Armada y Carabineros respectivamente).
La proclama decia:
Teniendo presente:
1.- La gravísima crisis social y moral por la que atraviesa el pais; 2.- La incapacidad del Gobierno para controlar el caos; 3.- El constante incremento de grupos paramilitares entrenados por los partidos de la Unidad Popular que llevaran al pueblo de Chile a una inevitable guerra civil, las Fuerzas Armadas y Carabineros deciden:
1.- El Presidente de la Republica debe proceder a la inmediata entrega de su cargo a las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile.
2.- Las FF.AA. y Carabineros están unidos para iniciar la histórica y responsable misión de luchar por la liberación de la Patria y evitar que nuestro país caiga bajo el yugo marxista y la restauración del orden y la institucionalidad.
3- Los trabajadores de Chile pueden tener la seguridad de que las conquistas economicas y sociales que han alcanzado hasta la fecha no sufrirán modificaciones en lo fundamental.
4.- La prensa, radiodifusoras y canales de televisión adictos a la Unidad Popular deben suspender sus actividades informativas a partir de este instante. De lo contrario recibirán castigo aereo y terrestre.
5.- El pueblo de Santiago debe permanecer en sus casas a fin de evitar victimas inocentes.
Firmado: Augusto Pinochet Ugarte, comandante en jefe del Ejercito; José Toribio Merino, cdte. en jefe de la Armada Nacional; Gustavo Leigh, cdte. en jefe de la Fuerza Aérea de Chile, y; Cesar Mendoza Duran, director general de Carabineros
Se le da también al presidente un ultimátum: si la moneda no es desalojada antes de las 11 horas, será atacada “por tierra y aire”. El ambiente en la Moneda es de tristeza, lo peor que podía ocurrirles estaba pasando.
Carabineros retira las tanquetas apostadas frente a la moneda y el personal se retira.
Los militares se contactan con la Moneda y le hacen la proposición de sacarlo del país, pero reciben una respuesta clara, Allende no se va a rendir. Pinochet se contacta con Carvajal, que le indica la negativa del presidente a rendirse:
Carvajal: yo hable personalmente con él, le intime rendición en nombre de los comandantes en jefe. Eh... Contestó con una serie de garabatos, no más.
Pinochet: O sea, quiere decir que a las 11, cuando lleguen los primeros pericos... Vai a ver lo que va a pasar. ¡A las 11 en punto se bombardea!
Carvajal: Cuando se evacue la Moneda va a ser más fácil asaltarla
Pinochet: Una vez bombardeada la asaltamos con el Buin y con la escuela de infantería. Hay que decirle a Brady.
Carvajal: Conforme. Vamos a esperar no más que evacuen los edecanes y los carabineros
Pinochet: Conforme.
A las 9.55 los tanques del general Palacio ingresan en el perímetro de la Moneda. Francotiradores apostados en los edificios aledaños los tratan de repeler, y se inicia la balacera. A las 10.15 horas, a través de radio Magallanes (la única pro-gubernamental aún no silenciada), Allende emite su último mensaje a la Nación:
“...Colocado en un trance histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza.
La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
¡Trabajadores de mi Patria!: Quiero agradecerles la lealtad que siempre que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, espero que aprovechen la lección.
El capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición: la que les señaló Schneider y que reafirmara el Comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando, con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios...
...Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, la seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
¡Trabajadores de mi Patria!: Tengo fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán de nuevo las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile! , ¡Viva el pueblo!, ¡Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras, teniendo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.”
A las diez y media los tanques abren fuego contra la Moneda, les siguen las tanquetas y los soldados, fuego que es respondido por los miembros del GAP y francotiradores apostados en los edificios aledaños.
Carvajal se comunica nuevamente con Pinochet, informándole de la intención de parlamentar:
Carvajal: me acaban de informar que habría intención de parlamentar
Pinochet: no, se tiene que ir a la moneda él con una pequeña cantidad de gente
Carvajal: ...se retiraron, pero ahí...
Pinochet: ..al ministerio, al ministerio...
Carvajal: Que se está ofreciendo parlamentar.
Pinochet: Rendición incondicional, ¡nada de parlamentar!, ¡Rendición incondicional!
Carvajal: Bien, conforme, rendición incondicional, y se le toma preso, ofreciéndole nada más que respetarle la vida, digamos.
Pinochet: La vida y la integridad física, y en seguida se le va a despachar a otra parte.
Carvajal: Conforme. Ya... O sea que se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país
Pinochet: Se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país. Pero el avión se cae, viejo, cuando vaya volando.
Carvajal: Conforme... conforme. Vamos a proponer que prospere el parlamento.
Se oirá a Pinochet durante el resto de la jornada usar frases como estas:
“Denle más guaraca hasta el final y que no se le apague el incendio, viejo”
“Más vale matar a la perra y se acaba la leva”
“Esas no son balas, no más... Ese huevón no se dispara ni una pastilla de goma”
Mas, también se muestra en ocasiones mucho más humanitario que sus compañeros de golpe: ofrece a Allende salir del país (Carvajal quería apresarlo), y consiguió que Leigh detuviera el bombardeo aéreo unos minutos, para sacar a las mujeres del interior de la Moneda ( a lo que Leigh se oponía).
A las 11.52 los aviones Hawker Haunter inicia su ataque a la Moneda, disparando en cuatro oportunidades sus cohetes sobre la casa de gobierno, el daño causado es devastador. Otros dos aviones bombardean la residencia presidencial de Tomás Moro, a la sazón defendida por los miembros del GAP que no alcanzaron a llegar con Allende.
El ataque prosigue a el palacio de gobierno con el uso de gases lacrimógenos, pero al ver que la Moneda todavía se negaba a rendirse, el general Palacios decide tomarla y envía a un grupo de soldados a derribar la puerta del palacio, son las dos y media de la tarde.
Dentro le gritan a Allende: ¡Presidente!, ¡el primer piso esta tomado por los militares! ¡dicen que deben bajar y rendirse!
El presidente dispone rendirse: ¡Bajen todos! ¡dejen las armas y bajen! Yo lo haré al ultimo.
Entonces --según el testimonio de uno de sus doctores, Patricio Gijón, que regresó para llevarse su mascarilla antigas ("de recuerdo", dice)-- con la metralleta que le regalo Fidel Castro durante su estadía en Chile, se dispara en la barbilla, explotando la bóveda craneana y muriendo al instante. Fue este el ultimo acto de consecuencia de un hombre que dijo que de La Moneda no saldría sino acribillado a balazos.
Palacios entra en el salón independencia, y se encuentra con Allende y el doctor Girón. Reconoce al presidente por su macizo reloj Galga Coulde. Llama al oficial de radio y entrega su escueto informe: “Misión cumplida. Moneda tomada, presidente muerto".
A las 14.38 horas, Carvajal le informa a Pinochet y a Leigh: "Hay una comunicacion, una información de personal de la Escuela de Infantería que está ya dentro de La Moneda. Por la posibilidad de interferencia, la voy a transmitir en inglés: They say that Allende commited suicide and is dead now."
A las 18 horas se reunieron y se abrazaron en la Escuela Militar los cuatro comandantes máximos de las Fuerzas Armadas, eran la nueva junta militar. A excepción de unas pequeñas escaramuzas en sitios aislados de Santiago, la junta domina todo el país. La Unidad Popular y su presidente habían muerto, se iniciaban los 16 años de Gobierno militar.
Acuerdo de la Cámara de Diputados sobre el grave quebrantamiento del orden constitucional y legal de la republica (1973)
1. Oficio de 23 de agosto de 1973 del Presidente de la Cámara de Diputados a S.E., el Presidente de la República.
Santiago, 23 de agosto de 1973.
A. S E. EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA.
Tengo a honra poner en conocimiento de VE. que la Cámara de Diputados a tenido a bien prestar su aprobación al siguiente.
ACUERDO: Considerando:
1º Que es condición esencial para la existencia de un Estado de Derecho que los Poderes Públicos, con pleno respeto al principio de independencia recíproca que los rige, encuadren su acción y ejerzan sus atribuciones dentro de los marcos que la Constitución y las leyes les señalan, y que todos los habitantes del país puedan disfrutar de las garantías y derechos fundamentales que les asegura la Constitución Política del Estado;
2º Que la juridicidad del Estado chileno es patrimonio del pueblo que en el curso de los años ha ido plasmando en ella el consenso fundamental para su convivencia y atentar contra ella es, pues, destruir no sólo el patrimonio cultural y moral de nuestra nación sino que, en la práctica, negar toda posibilidad de vida democrática;
3º Que son estos valores y principios los que se expresan en la Constitución Política del Estado que, de acuerdo a su artículo 2º, señala que la soberanía reside esencialmente en la nación y que las autoridades no pueden ejercer más poderes que los que ésta les delegue y, en el artículo 3º, se deduce que un Gobierno que se arrogue derechos que el pueblo no le ha delegado, incurre en sedición;
4º Que el actual Presidente de la República fue elegido por el Congreso Pleno previo acuerdo en torno a un estatuto de garantías democráticas incorporado a la Constitución Política, el que tuvo como preciso objeto asegurar el sometimiento de la acción de su Gobierno a los principios y normas del Estado de Derecho, que él solemnemente se comprometió a respetar;
5º Que es un hecho que el actual Gobierno de la República, desde sus inicios, se ha ido empeñando en conquistar el poder total, con el evidente propósito de someter a todas las personas al más estricto control económico y político por parte del Estado y lograr de ese modo la instauración de un sistema totalitario, absolutamente opuesto al sistema democrático representativo, que la Constitución establece;
6º Que, para lograr este fin, el Gobierno no ha incurrido en violaciones aisladas de la Constitución y de la ley, sino que ha hecho de ellas un sistema permanente de conducta, llegando a los extremos de desconocer y atropellar sistemáticamente las atribuciones de los demás Poderes del Estado, violando habitualmente las garantías que la Constitución asegura a todos los habitantes de la República, y permitiendo y amparando la creación de poderes paralelos, ilegítimos, que constituyen un gravísimo peligro para la nación, con todo lo cual ha destruido elementos esenciales de la institucionalidad y del Estado de Derecho;
7º Que, en lo concerniente a las atribuciones del Congreso Nacional, depositario del Poder Legislativo, el Gobierno ha incurrido en los siguientes atropellos:
a) Ha usurpado al Congreso su principal función, que es la de legislar, al adoptar una serie de medidas de gran importancia para la vida económica y social del país, que son indiscutiblemente materia de ley, por decretos de insistencia dictados abusivamente o por simples resoluciones administrativas fundadas en "resquicios legales", siendo de notar que todo ello se ha hecho con el propósito deliberado y confeso de cambiar las estructuras del país, reconocidas por la legislación vigente, por la sola voluntad del Ejecutivo y con prescindencia absoluta de la voluntad del legislador;
b) Ha burlado permanentemente las funciones fiscalizadoras del Congreso Nacional al privar de todo efecto real a la atribución que a éste le compete para destinar a los Ministros de Estado que violan la Constitución o la ley o cometen otros delitos o abusos señalados en la Carta Fundamental, y
c) Por último, lo que tiene la más extraordinaria gravedad, ha hecho "tabla rasa" de la alta función que el Congreso tiene como Poder Constituyente, al negarse a promulgar la reforma constitucional sobre las tres áreas de la economía, que ha sido aprobada con estricta sujeción a las normas que para ese efecto establece la Carta Fundamental;
8º Que, en lo que concierne al Poder Judicial, ha incurrido en los siguientes desmanes:
a) Con el propósito de minar la autoridad de la magistratura y de doblegar su independencia, ha capitaneado una infamante campaña de injurias y calumnias contra la Excma. Corte Suprema y ha amparado graves atropellos de hecho contra las personas y atribuciones de los jueces;
b) Ha burlado la acción de la justicia en los casos de delincuentes que pertenecen a partidos y grupos integrantes o afines del Gobierno, ya sea mediante el ejercicio abusivo del indulto, o mediante el incumplimiento deliberado de órdenes de detención;
c) Ha violado leyes expresas y ha hecho "tabla rasa" del principio de separación de los Poderes, dejando sin aplicación las sentencias o resoluciones judiciales contrarias a sus designios y, frente a las denuncias que al respecto ha formulado la Excma. Corte Suprema, el Presidente de la República ha llegado al extremo inaudito de arrogarse en tesis el derecho de hacer un "juicio de méritos" a los fallos judiciales, determinando cuándo éstos deben ser cumplidos;
9º Que, en lo que se refiere a la Contraloría General de la República --un organismo autónomo esencial para el mantenimiento de la juridicidad administrativa-- el Gobierno ha violado sistemáticamente los dictámenes y actuaciones destinados a representar la ilegalidad de los actos del Ejecutivo o de entidades dependientes de él;
10º Que entre los constantes atropellos del Gobierno a las garantías y derechos fundamentales establecidos en la Constitución, pueden destacarse los siguientes:
a) Ha violado el principio de igualdad ante la ley, mediante discriminaciones sectarias y odiosas en la protección que la autoridad debe prestar a las personas, los derechos y los bienes de todos los habitantes de la República, en el ejercicio de las facultades que dicen relación con la alimentación y subsistencia y en numerosos otros aspectos, siendo de notar que el propio Presidente de la República ha erigido estas discriminaciones en norma fundamental de su Gobierno, al proclamar desde el principio que él no se considera Presidente de todos los chilenos;
b) Ha atentado gravemente contra la libertad de expresión, ejerciendo toda clase de presiones económicas contra los órganos de difusión que no son incondicionales adeptos del Gobierno; clausurando ilegalmente diarios y radios; imponiendo a estas últimas "cadenas" ilegales; encarcelando inconstitucionalmente a periodistas de oposición; recurriendo a maniobras arteras para adquirir el monopolio del papel de imprenta, y violando abiertamente las disposiciones legales a que debe sujetarse el Canal Nacional de Televisión, al entregarlo a la dirección superior de un funcionario que no ha sido nombrado con acuerdo del Senado, como lo exige la ley, y al convertirlo en instrumento de propaganda sectaria y de difamación de los adversarios políticos;
c) Ha violado el principio de autonomía universitaria y el derecho que la Constitución reconoce a las Universidades para establecer y mantener estaciones de televisión, al amparar la usurpación del Canal 9 de la Universidad de Chile, al atentar por la violencia y las detenciones ilegales contra el nuevo Canal 6 de esa Universidad, y al obstaculizar la extensión a provincias del Canal de la Universidad Católica de Chile;
d) Ha estorbado, impedido y, a veces, reprimido con violencia el ejercicio del derecho de reunión por parte de los ciudadanos que no son adictos al régimen, mientras ha permitido constantemente que grupos a menudo armados, se reúnan sin sujeción a los reglamentos pertinentes y se apoderen de calles y caminos para amedrentar a la población;
e) Ha atentado contra la libertad de enseñanza, poniendo en aplicación en forma ilegal y subrepticia, a través del llamado Decreto de Democratización de la Enseñanza, un plan educacional que persigue como finalidad la concientización marxista;
f) Ha violado sistemáticamente la garantía constitucional del derecho de propiedad, al permitir y amparar más de 1.500 "tomas" ilegales de predios agrícolas, y al promover centenares de "tomas" de establecimientos industriales y comerciales para luego requisarlos o intervenirlos ilegalmente y constituir así, por la vía del despojo, el área estatal de la economía; sistema que ha sido una de las causas determinantes de la insólita disminución de la producción, del desabastecimiento, el mercado negro y el alza asfixiante del costo de la vida, de la ruina del erario nacional y, en general, de la crisis económica que azota al país y que amenaza el bienestar mínimo de los hogares y compromete gravemente la seguridad nacional;
g) Ha incurrido en frecuentes detenciones ilegales por motivos políticos, además de las ya señaladas con respecto a los periodistas, y ha tolerado que las víctimas sean sometidas en muchos casos a flagelaciones y torturas;
h) Ha desconocido los derechos de los trabajadores y de sus organizaciones sindicales o gremiales, sometiéndolos, como en el caso de El Teniente o de los transportistas, a medios ilegales de represión;
i) Ha roto compromisos contraídos para hacer justicia con trabajadores injustamente perseguidos como los de Sumar, Helvetia, Banco Central, El Teniente y Chuquicamata; ha seguido una arbitraria política de imposición de las haciendas estatales a los campesinos, contraviniendo expresamente la Ley de Reforma Agraria; ha negado la participación real de los trabajadores de acuerdo a la Reforma Constitucional que les reconoce dicho derecho; ha impulsado el fin de la libertad sindical mediante el paralelismo político en las organizaciones de los trabajadores;
j) Ha infringido gravemente la garantía constitucional que permite salir del país, estableciendo para ello requisitos que ninguna ley contempla.
11º Que contribuye poderosamente a la quiebra del Estado de Derecho, la formación y mantenimiento, bajo el estímulo y la protección del Gobierno, de una serie de organismos que son sediciosos porque ejercen una autoridad que ni la Constitución ni la ley les otorgan, con manifiesta violación de lo dispuesto en el artículo 10 Nº 16 de la Carta Fundamental, como por ejemplo, los Comandos Comunales, los Consejos Campesinos, los Comités de Vigilancia, las JAP, etc.; destinados todos a crear el mal llamado "Poder Popular", cuyo fin es sustituir a los Poderes legítimamente constituidos y servir de base a la dictadura totalitaria, hechos que han sido públicamente reconocidos por el Presidente de la República en su último Mensaje Presidencial y por todos los teóricos y medios de comunicación oficialistas;
12º Que en la quiebra del Estado de Derecho tiene especial gravedad la formación y desarrollo, bajo el amparo del Gobierno, de grupos armados que, además de atentar contra la seguridad de las personas y sus derechos y contra la paz interna de la Nación, están destinados a enfrentarse contra las Fuerzas Armadas; como también tiene especial gravedad el que se impida al Cuerpo de Carabineros ejercer sus importantísimas funciones frente a las asonadas delictuosas perpetradas por grupos violentistas afectos al Gobierno. No pueden silenciarse, por su alta gravedad, los públicos y notorios intentos de utilizar a las Fuerzas Armadas y al Cuerpo de Carabineros con fines partidistas, quebrantar su jerarquía institucional e infiltrar políticamente sus cuadros;
13º Que al constituirse el actual Ministerio, con participación de altos miembros de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, el Excmo. señor Presidente de la República lo denominó "de seguridad nacional" y le señaló como tareas fundamentales las de "imponer el orden político" e "imponer el orden económico", lo que sólo es concebible sobre la base del pleno restablecimiento y vigencia de las normas constitucionales y legales que configuran el orden institucional de la República;
14º Que las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Carabineros son y deben ser, por su propia naturaleza, garantía para todos los chilenos y no sólo para un sector de la Nación o para una combinación política. Por consiguiente, su presencia en el Gobierno no puede prestarse para que cubran con su aval determinada política partidista y minoritaria, sino que debe encaminarse a restablecer las condiciones de pleno imperio de la Constitución y las leyes y de convivencia democrática indispensable para garantizar a Chile su estabilidad institucional, paz civil, seguridad y desarrollo;
15º Por último, en el ejercicio de las atribuciones que le confiere el artículo 39 de la Constitución Política del Estado
LA CAMARA DE DIPUTADOS ACUERDA:
PRIMERO: Representar a SE. el Presidente de la República y a los señores Ministros de Estado y miembros de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, el grave quebrantamiento del orden constitucional y legal de la República que entrañan los hechos y circunstancias referidos en los considerandos Nº 5 a 12 precedentes;
SEGUNDO: Representarles, asimismo, que, en razón de sus funciones, del juramento de fidelidad a la Constitución y a las leyes que han prestado y, en el caso de dichos señores Ministros, de la naturaleza de las instituciones de las cuales son altos miembros y cuyo nombre se ha invocado para incorporarlos al Ministerio, les corresponde poner inmediato término a todas las situaciones de hecho referidas, que infringen la Constitución y las leyes, con el fin de encauzar la acción gubernativa por las vías del Derecho y asegurar el orden constitucional de nuestra patria y las bases esenciales de convivencia democrática entre los chilenos;
TERCERO: Declarar que, si así se hiciere, la presencia de dichos señores Ministros en el Gobierno importaría un valioso servicio a la República. En caso contrario, comprometerían gravemente el carácter nacional y profesional de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros, con abierta infracción a lo dispuesto en el artículo 22 de la Constitución Política y con grave deterioro de su prestigio institucional, y
CUARTO: Transmitir este acuerdo a SE. el Presidente de la República y a los señores Ministros de Hacienda, Defensa Nacional, Obras Públicas y Transportes y Tierras y Colonización.
Luis Pareto González (Presidente)
Raúl Guerrero (Secretario).
El 11 de septiembre de 1973, Salvador Allende ingresa a las 7:30 horas a La Moneda, la sede de su gobierno. La abandona en las primeras horas de la tarde, ya muerto.
Esta película relata en detalle lo que sucedió en ese periodo con documentos fílmicos y fotográficos, grabaciones de radio y de TV que eran inéditos hasta entonces.
Se trata del material filmado de Peter Hellmich y el sonido de Manfred Berger registrado en Santiago el día del golpe.También incluye entrevistas con los cabecillas responsables y registra los recuerdos del hombre que estuvo con Allende hasta el final, el doctor Danilo Bartulín.
Además integra una entrevista con la viuda de Allende, Hortensia Bussi, especialmente realizada para esta película en México.
A través de las imágenes de los acontecimientos de ese día en La Moneda surge el relato cautivante y las interpretaciones intentadas por amigos y enemigos.
Comunicado en repuesta al acuerdo de la Cámara de Diputados del 22 de Agosto de 1973, declarando la ilegitimidad del Gobierno y llamando al golpe. “Al país: La Cámara de Diputados ha aprobado, con los votos de la oposición, un acuerdo político destinado a desprestigiar al país en el extranjero y crear confusión interna. Facilitará con ello la intención sediciosa de determinados sectores.Para que el Congreso se pronuncie sobre el comportamiento legal del Gobierno, existe un solo camino: la acusación constitucional según el procedimiento expresamente contemplado por la Constitución. En las elecciones parlamentarias últimas sectores opositores trataron de obtener dos tercios de los senadores para poder acusar al Presidente. No lograron suficiente respaldo electoral para ello. Por eso, ahora, pretenden, mediante un simple acuerdo, producir los mismos efectos de la acusación constitucional. El inédito acuerdo aprobado no tiene validez jurídica alguna para el fin perseguido, ni vincula a nadie. Pero contiene el símbolo de la renuncia por parte de algunos sectores a los valores cívicos más esenciales de nuestra democracia. En el día de anteayer, los diputados de oposición han exhortado formalmente a las Fuerzas Armadas y Carabineros a que adopten una posición deliberante frente al Poder Ejecutivo, a que quebranten su deber de obediencia al Supremo Gobierno, a que se indisciplinen contra la autoridad civil del Estado a la que están subordinadas por mandato de la Carta Fundamental, a que asuman una función política según las opiniones institucionales de la mayoría de una de las ramas del Congreso. Que un órgano del Poder Legislativo invoque la intervención de las Fuerzas Armadas y de Orden frente al Gobierno democráticamente elegido, significa subordinar la representación política de la Soberanía Nacional a instituciones armadas que no pueden ni deben asumir funciones políticas propias de la presentación de la voluntad popular. Esta última en la democracia chilena está delegada exclusivamente en las autoridades que la Constitución establece. Ninguna magistratura, ninguna persona ni reunión de personas puede atribuirse, ni aun a pretexto de circunstancias extraordinarias, otra autoridad o derechos que los que expresamente se les haya conferido por las leyes. Todo acto que contravenga este artículo es nulo. (Artículo 4 de la Constitución vigente). El Presidente de la República, en uso de sus atribuciones privativas, ha confiado responsabilidades ministeriales a las Fuerzas Armadas y Carabineros para cumplir en el Gabinete un deber superior al servicio de la paz cívica y de la Seguridad Nacional, defendiendo las instituciones republicanas frente a la insurrección y terrorismo. Pedir a las Fuerzas Armadas y Carabineros que lleven a cabo funciones de gobierno al margen de la autoridad y dirección política del Presidente de la República es promover al golpe de Estado. Con ello, la oposición que dirige la Cámara de Diputados asume la responsabilidad histórica de incitar a la destrucción de las instituciones democráticas, y respalda de hecho a quienes conscientemente vienen buscando la guerra civil. Dicha mayoría ha desnaturalizado el contenido de la facultad fiscalizadora que el Articulo 39 Nº 2 otorga a la Cámara que establece que los acuerdos y observaciones adoptadas "se trasmitirán por escrito al Presidente de la Republica" no directamente a los Ministros, como se ha hecho , y que "no afectarán la responsabilidad política de los Ministros" mientras que si la contempla el acuerdo mencionado. Con una fundamentación llena de afirmaciones ya antes refutadas en su integridad por el Gobierno por gratuitas o infundadas, en su mayor parte reversibles contra el uso que la oposición ha hecho de su mayoría parlamentaria, ésta pretende destruir el basamento institucional del Estado y del Gobierno republicano, democrático y representativo. El acuerdo aprobado, más que violar, niega la sustancia de toda la Constitución. Y de modo directo los artículos,1, 2, 3, 4, 9, 10, 22, 23, 39, 60, 71, 72 y 78b de nuestra Carta Fundamental. La oposición está abjurando de las bases del régimen político y jurídico establecido solemnemente en la Constitución de 1925 y desarrollado en los pasados cuarenta y siete años. Pretende, asimismo, constituir a la Cámara de Diputados en poder paralelo contra la Constitución y revela su intención de concentrar en el Congreso el poder total al arrogarse funciones del Ejecutivo, además de las legislativas que le son propias. La democracia chilena es una conquista de todo el pueblo. No es obra ni regalo de las clases explotadoras y será defendida por quienes, con sacrificios acumulados de generaciones, la han impuesto. Con tranquilidad de conciencia y midiendo mi responsabilidad ante las generaciones presentes y futuras, sostengo que nunca antes ha habido en Chile un Gobierno más democrático que el que me honro en presidir, que haya hecho más por defender la independencia económica y política del país, por la liberación social de los trabajadores. El Gobierno ha sido respetuoso de las leyes y se ha desempeñado en realizar transformaciones en nuestras estructuras económicas y sociales. Reitero solemnemente mi decisión de desarrollar la democracia y el Estado de Derecho hasta sus últimas consecuencias. Y como dijera el pasado día 2 en carta al presidente del Partido Demócrata Cristiano, “es en la robustez de las instituciones políticas donde reposa la fortaleza de nuestro régimen institucional”. El parlamento se ha constituido en un bastión contra las transformaciones y ha hecho todo lo que ha estado en su mano para perturbar el funcionamiento de las finanzas y de las instituciones, esterilizando cualquier iniciativa creadora. Anteayer la mayoría de la Cámara de Diputados, al silenciar toda condena al terrorismo imperante, en el hecho lo ampara y lo acepta. Con ello, facilitan la sedición de los que quisieran inmolar a los trabajadores que bregan por su libertad, económica y política plenas. Por ello me es posible acusar a la oposición de querer impedir el desarrollo histórico de nuestra legalidad democrática, elevándola a un nivel más auténtico y alto. En el documento parlamentario se esconde tras la expresión "Estado de Derecho" una situación que presupone una injusticia económica y social entre chilenos que nuestro pueblo ha rechazado. Pretenden ignorar que el Estado de Derecho sólo se realiza plenamente en la medida que se superen las desigualdades de una sociedad capitalista. Con estas acciones la reacción chilena descubre ante el país entero y el mundo los intereses egoístas que defiende. Son muy trascendentes y graves las medidas económicas y políticas que nuestro país necesita para superar la crisis total a que se nos está queriendo arrastrar, medidas que el Gobierno adoptará pese a los obstáculos que se ponen por delante y en las que ha solicitado la colaboración de los sectores democráticos de oposicion. Pero cuando a la parálisis de las instituciones impuesta por el Congreso sucede el intento de destruir al propio Estado, cuando la formidable ofensiva que se ha desencadenado atenta, directamente contra la democracia y el régimen de derecho, mi deber patriótico me obliga a asumir y usar en su plenitud todos los poderes políticos y administrativos que la Constitución me confiere como Jefe Supremo de la Nación. Cada ataque, cada peldaño que franquea la reacción en su afán de destruir las vidas, los bienes materiales, las instituciones cívicas y las militares, obra esforzada de décadas de historia, fortalecen mi animo, multiplican mi voluntad de luchar por el presente de tantos millones de chilenos que buscan paz, bienestar y amor para ellos y la patria. Hoy cuando la reacción embiste de frente contra la razón del derecho y amenaza de muerte a las libertades, cuando los trabajadores reivindican con fuerza una nueva sociedad, los chilenos pueden estar seguros de que el Presidente de la República, junto al pueblo, cumplirá sin vacilaciones con su deber, para asegurar así la plena realidad de la democracia y las libertades dentro del proceso revolucionario. Para esta noble tarea convoco a los trabajadores, a todos los demócratas y patriotas de Chile. Presidente de la República.
SALVADOR ALLENDE G.
Por: Frida Modak (*).

Ya se va haciendo costumbre, y mala costumbre, diría, que en estas fechas nos sorprendan con curiosas teorías o historias fantásticas de lo que habría sucedido el 11 de septiembre de 1973 en La Moneda. Eso no tendría mayor importancia si no conllevara una falta de respeto, da lo mismo si voluntaria o involuntaria, hacia el Presidente Allende, lo que me resulta intolerable.
El 11 de septiembre de 1973 llegué a La Moneda alrededor de las ocho de la mañana. Una hora antes, una llamada telefónica en la que me preguntaban si el Presidente estaba en la casa de gobierno me indicó que había salido de la residencia presidencial de Tomás Moro, a la que me había comunicado por última vez con Augusto Olivares a las tres y media de la mañana. Mientras él y otros asesores trabajaban con el Presidente en el discurso con el que convocaría a un plebiscito para dirimir las diferencias con el parlamento, les iba entregando toda la información que recibía sobre el movimiento de camiones que transportaban militares hacia Santiago.
Los llevaban para reforzar la guarnición capitalina, decían sus jefes, porque el día 11 se iban a efectuar manifestaciones de sectores políticos opuestos. No convencían a nadie, pero no se les podía decir que estaban mintiendo. Horas más tarde Isabel y Tati Allende, Nancy Julien y yo, tampoco podíamos decirle a los chilenos que las transmisiones que hacían las radioemisoras controladas por los militares mentían. No había ningún medio a través del cual pudiéramos advertirles que los ministros que supuestamente se habían entregado a los uniformados en realidad habían sido detenidos en La Moneda, a donde llegaron a estar junto al Presidente.
No podíamos decirles que Augusto Olivares no se había entregado sino que estaba muerto y que también había muerto el Presidente, información que se retuvo por muchas horas y que nosotras cuatro conocimos en el lugar en que nos habían dado albergue, porque la comunicación telefónica con el Palacio de Gobierno nunca se interrumpió y así, mientras nosotras caminábamos por las calles en busca de un lugar seguro, hubo quienes pudieron seguir el curso de los acontecimientos.
El sábado 15 de septiembre, cuando la señora Tencha Bussi de Allende y sus hijas Carmen Paz e Isabel se preparaban para viajar a México, el cúmulo de mentiras que decía la dictadura no tenía límites. Estábamos en la residencia del embajador mexicano y el doctor Oscar Soto, del equipo médico del Presidente, Nancy Julien, esposa de Jaime Barrios, asesor económico del Presidente, detenido desaparecido, y yo, decidimos hacer el relato de lo ocurrido el día 11 y se lo entregamos a la periodista María Teresa Larraín, de Difusión Cultural de la cancillería, que debido a esa circunstancia había podido ingresar a la casa del embajador, le pedimos que lo hiciera llegar a otros periodistas y a personeros políticos.
Poco después fui a la habitación de Nana Bussi, hermana de la señora Tencha, y le pregunté si se llevaría el documento a México. Por toda respuesta tomó la copia que le mostré y la metió entre sus ropas. Le pedí, entonces, que lo hiciera llegar a la embajada de Cuba, para ser enviado a Manuel Piñeiro, jefe del Departamento América, para que lo difundieran. Después supe que en La Habana lo habían recibido en la víspera del discurso que pronunciaría el Presidente Fidel Castro el 28 de septiembre de ese año. El documento contradecía la versión que se había recibido en Cuba, que fue ratificada por quien la había proporcionado, por lo que en el discurso se incluyeron las dos informaciones.
Pasaron algunos años y recibí, en México, una llamada del diputado Andrés Aylwin, quien me llevó de regalo una copia de ese texto, diciéndome que había tenido gran circulación clandestina y que se había leído con profunda emoción. Ese es el texto que viene a continuación, ya no es clandestino, y muestra no sólo la voluntad inquebrantable del Presidente Allende de no rendirse, sino también su decisión, expresada desde las primeras horas, de salvar las vidas de quienes lo acompañaban y que se expresó tanto cuando los que quisieron parlamentar con los militares salieron de La Moneda, como cuando les ordenó a los demás que se entregaran cuando la tropa derribó la puerta de Morandé 80.
Sucedió en La Moneda
“El pueblo debe saber lo que realmente ocurrió la mañana del martes 11 de septiembre en La Moneda. Debe saber cuál fue la actitud del Presidente Salvador Allende, porque la verdad está siendo ocultada por los gorilas que han usurpado el mando. El compañero Presidente dio un ejemplo de consecuencia revolucionaria que se trata de silenciar, porque constituye el mejor legado que pudo dejar al pueblo. Trazó un camino para seguir luchando hasta alcanzar la victoria final.
“El Presidente Allende llegó el 11 de septiembre a las siete y media de la mañana a La Moneda. Sabía de la insubordinación que encabezaban los hasta entonces comandantes en jefe del ejército y la fuerza aérea. Sabia que habían depuesto al Almirante Montero y al general Director de Carabineros, General Urrutia. En La Moneda sólo lo acompañaban sus más cercanos colaboradores y algunos miembros de la escolta presidencial.
“El presidente Allende estaba cumpliendo lo que tantas veces dijo: de La Moneda lo sacarían muerto, pero no se rendiría ni exiliaría. Era el Presidente de Chile, el genuino mandatario del pueblo y lo fue hasta el último instante.
“De inmediato se adoptaron las medidas necesarias para la defensa de La Moneda. En esos instantes lo llamó Augusto Pinochet, comandante del ejército, quien le comunicó que ponía a su disposición un avión y le daba todas las garantías para que saliera del país. En términos duros y definitorios el compañero Allende le hizo saber que no se rendía. Más tarde lo llamó el almirante José Toribio Merino para conminarlo a que se rindiera. El presidente Allende le respondió que eso quedaba para los cobardes y los traidores como el autor de la llamada. En ese momento se habían retirado, por orden de sus nuevos superiores, los carabineros que acordonaban La Moneda en abierta intención para defenderla.
“Entretanto, y a través de los medios populares, el Presidente Allende había informado a los trabajadores de lo que estaba sucediendo y de su decisión de mantenerse en su puesto. Llamó a los trabajadores para que se dirigieran a sus fábricas. A esa hora, 9.30 A.M., casi todas las emisoras populares habían sido bombardeadas por la FACH a fin de ser silenciadas.
“Momentos después se iniciaba el ataque a La Moneda y se anunció que ésta sería bombardeada en pocos minutos. El Presidente, con casco y metralleta, hizo salir al personal de servicio y luego a sus edecanes. Al no concretarse el bombardeo, reunió a todos sus colaboradores en el Salón Toesca. Les dijo que agradecía el comportamiento que siempre tuvieron y la actitud asumida por ellos de mantenerse en los peores momentos a su lado. Sin embargo, él no quería sacrificios inútiles de vidas. Por lo tanto, los que no tuvieran armas ni estuvieran en condiciones de combatir, debían irse. Exigió que las mujeres que allí se encontraban dejaran La Moneda. Él se quedaba a combatir.
“Nadie se movió. Se determinó entonces llevar a las mujeres a un lugar más seguro. El Presidente volvió a su despacho y desde allí ordenó al general Baeza que enviara un jeep a recoger a las mujeres. Este se comprometió a dar garantías en ese sentido. El compañero Allende fue al lugar en que se encontraban las mujeres y les reiteró que debían salir. Dos de sus hijas le señalaron que no lo harían porque los militares podían tomarlas de rehén para presionarlo. Su respuesta fue: ´Si lo hacen, les diré que las maten, que pasen a la historia como asesinos de mujeres´.
“Luego señaló que cada una de las compañeras que estaban ahí tenía una tarea que cumplir en el futuro.’ Este proceso, dijo, no termina aquí. El pueblo las va a necesitar, las revoluciones no se hacen con sacrificios inútiles de vidas. Si yo pudiera, me iría a un Cordón Industrial para resistir junto a los trabajadores, pero sé que no lo puedo hacer’
“Finalmente, desde el citófono de la guardia llamó otra vez al general Baeza, reiterándole que debía hacer llegar el jeep para sacar a las mujeres. Le señaló: ´Aunque usted sea un traidor, espero que al menos sepa respetar a las mujeres´. Aún se dudaba salir. Entonces, el compañero Presidente decidió que si no salían, él saldría con ellas y se dirigió a abrir la puerta de Morandé 80. Entonces, las compañeras salieron acompañadas de un carabinero que, sin armas, llevaba un pañuelo blanco. Afuera ningún jeep esperaba a las mujeres como lo había prometido el general Baeza. Sólo había balas. El carabinero abandonó rápidamente el lugar dejando a las mujeres solas enfrentando el tableteo de las ametralladoras.
“Eran poco más de las once de la mañana. El cañoneo contra La Moneda era intenso. El Presidente hizo salir a otros de sus colaboradores. Sólo quedó junto a él, el grupo que iba a combatir. En esos momentos recibió un llamado del Ministerio de Defensa en el que se le advertía que el bombardeo se iba a iniciar a las 12 del día y se le conminaba a rendirse. El Presidente reiteró que no se rendía.
“A las 12.10 comenzó el intenso bombardeo de La Moneda, mientras seguían disparando los cañones y las ametralladoras. Los tanques que estaban en calle Moneda fueron llevados hasta Agustinas para desde allí abrir fuego de cañones. El bombardeo de la FACH duró una hora. La Moneda empezó a incendiarse y se lanzaron bombas lacrimógenas. Los que se encontraban en su interior seguían en sus puestos .Los carabineros de la Guardia de Palacio se habían retirado. Un grupo de detectives se quedó.
“Inmediatamente después del bombardeo un tanque entró por la puerta de Moneda hasta el Patio de los Naranjos, fue destruido. Alrededor de las 13 horas, en el primer piso, ante la decisión de no entregarse a los militares, se quitó la vida el compañero Augusto Olivares. Posteriormente, el almirante Carvajal llamó a La Moneda pidiendo que fuera una delegación a parlamentar con ellos. Con tal objeto salieron los compañeros Fernando Flores, Daniel Vergara, Osvaldo Puccio y su hijo. No se conoció resultado alguno porque no regresaron. El compañero Clodomiro Almeyda se encontraba en su ministerio y desde allí fue sacado por los militares.
“Continuó la lucha, esta vez en el sector del ala de Morandé, que no estaba afectada por el fuego. Los militares derribaron la puerta de Morandé 80 e ingresaron tomando 8 a 10 prisioneros. Un emisario fue enviado al segundo piso para comunicar que se otorgaban 10 minutos para rendirse. Eran las 13.55 horas.
“El presidente Allende ordenó que todos salieran desarmados, porque él sería el último en hacerlo. Cuando todos iban descendiendo hacia la puerta de Morandé 80, el compañero Presidente se disparó en la cabeza con la metralleta que le había regalado el comandante Fidel Castro y que es con la que combatió durante todas esas horas.
“Algunos miembros de su guardia personal permanecieron en el segundo piso y combatieron hasta que fueron acribillados. La batalla en La Moneda había terminado aproximadamente a las 14.45 horas.
“El compañero Presidente cumplió con lo que había dicho: defender con su vida el proceso revolucionario hasta las últimas consecuencias. De su actitud y de sus palabras fluye un mensaje claro al pueblo. El proceso revolucionario chileno no ha terminado. Sigue. El pueblo debe unirse más que nunca. Debe ser uno solo, organizándose, luchar concientemente, sin actitudes espontáneas o individuales que sólo disminuyen la fuerza del pueblo mismo”.
(*). Frida Modak fue Secretaria de Prensa del Presidente Allende.